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Visión y Edad

Los ojos de los mayores

Por fin hay tiempo para centrarse en uno mismo. Tiempo para leer un libro o jugar alguna ronda de golf. Y para seguir disfrutando de una buena vista duradera.

Es un hecho innegable que su vista cambia a medida que envejece, a veces significativamente. Sin embargo, esto no tiene por qué comprometer su estilo de vida. Tal vez le resulte más difícil ver en la oscuridad y tal vez distinga cierto resplandor proveniente de los caminos brillantes o del sol que golpea el pavimento mientras maneja o camina al aire libre.

Hacerse exámenes de la vista con regularidad es cada vez más importante a medida que envejece. Asegúrese de visitar a su oftalmólogo regularmente y conozca más sobre los problemas oculares potenciales. Al estar bien informado usted puede aprender a reconocer señales de problemas y, posiblemente, curar o retrasar una enfermedad que empiece a amenazar su vista.

Tal vez usted no perciba que algunos problemas de salud en otras partes de su cuerpo pueden afectar también la salud de su visión, tales como la diabetes y la alta presión sanguínea, que pueden desembocar en enfermedades de la vista, más aún si se las deja sin tratamiento. Cuando visite a su oftalmólogo, infórmele sobre todos sus problemas de salud, así como sobre el historial de enfermedades en su familia. Cuanto más sepa su oftalmólogo, usted estará mejor protegido contra un potencial debilitamiento o pérdida de la vista.

Algo muy importante también para prolongar la salud de sus ojos es el ejercicio, la dieta y el descanso. El ejercicio mejora la circulación sanguínea, incrementando los niveles de oxígeno que llegan a los ojos y la remoción de toxinas. Asegúrese de comer alimentos ricos en antioxidantes y descansar mucho. Hay estudios que demuestran que los minerales antioxidantes y otras vitaminas pueden ayudar a combatir los radicales libres y disminuir o prevenir enfermedades. Un radical libre es una molécula extremadamente inestable y, por tanto, con gran poder reactivo. Estos radicales pueden dañar algunas células oculares, lo que puede llevar a serios problemas en la vista, tales como cataratas y degeneración macular relacionada con la edad.

El debido cuidado de los ojos no tiene por qué ser costoso; y bien vale pagarlo. Muchas pólizas de seguros de gastos médicos le cubren el costo de los exámenes rutinarios de la vista, así como el de los tratamientos recetados por su oftalmólogo. Algunas incluso pueden cubrirle el costo de correctores visuales, como anteojos o lentes de contacto.